Tokaj: ruta del Hárslevelü

Viñedos de Tokaj (Fotolia).

Las montañas y los ríos vertebran el país del vino húngaro por excelencia. Los viñedos ocupan la parte baja de cadenas montañosas como los Mátra o los Cárpatos y proporcionan paisajes salvajes, donde los bosques de aspecto virgen parecen dar permiso a las vides para ocupar el espacio. Como resultado, los viticultores extraen uno de los vinos más apreciados del mundo, el Tokaj.

El tokaj fue definido por Luis XIV de Francia como «vino de reyes, rey de vinos». Evidentemente, la expresión hace referencia a la calidad de un vino por aquel entonces único en el mundo. Además, los reyes de Hungría se sentían orgullosos de él y solían enviarlo como presente a otras cortes europeas, convirtiéndolo así efectivamente en un vino de reyes.

La región de Tokaj es famosa por sus vinos dulces, aunque se elabora una variedad mayor de vinos, basados en las uvas insignia de la Denominación: las locales furmint y hárslevelü, además de la sarga muskotály (el nombre húngaro del moscatel de grano menudo). Existen vinos blancos secos de estas variedades y vinos de vendimia tardía antes de pasar a los tipos de vino bajo la clasificación de Tokaj propiamente dicha, es decir, vinos elaborados a partir de uvas afectadas por la podredumbre noble.

La región del Tokaj

La región del Tokaj se halla a unos 200 kilómetros al noreste de Budapest y a los pies de la sierra de Zemplén, que forma parte de la cordillera de los Cárpatos. En realidad, la zona de producción es conocida como Tokaj-Hegyalia («faldas de Tokaj»), lo que hace referencia al espacio que ocupan los viñedos en la orografía del lugar, es decir, la parte baja de las colinas y montañas. Forman parte de ella 25 localidades y más de 60 bodegas, organizadas en la Asociación del Vino de Tokaj-Hegyalia (Tokaj-Hegyalja Borút Egyesület), que ha trazado cuatro rutas del vino para conocer un territorio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2002.

Ruta del Hárslevelü

Nosotros penetraremos en la región por Szerencs, desde donde podemos trazar la ruta del Hárslevelü. En cualquier caso, el castillo Rákóczi, construido a mediados del siglo XVI sobre los restos de una antigua abadía benedictina, bien merece alargar un rato la estancia en la localidad. Además de un hotel, el castillo alberga el Zemplén Museum y un centro cultural muy activo, que cada mes de junio celebra una animada fiesta del vino. A continuación, salimos de Szerencs hacia el noroeste para rodear unas colinas y pasar por las poblaciones de Monok y Golop antes de llegar a Tállya, justo a los pies de la sierra de Zemplén. Aquí cambiamos de rumbo y nos dirigimos al sur, en dirección a Tokaj. Pronto llegamos a la población vecina de Mád, donde se hallan algunos de los más prestigiosos productores de Tokaj. Probablemente en el escalón más alto del podio se encontraría István Szepsy, y también la Royal Tokaji Wine Company. Sin embargo, vale la pena reservar la primera visita a una bodega de la ruta en Disznókõ (Disznókõ dülõ, Mezõzombor; T. +36 4756 9410; www.disznoko.hu), cuyas modernas instalaciones son la mejor puerta de entrada a la región. Pasee por sus viñedos hasta llegar al mirador del siglo XIX, con unas vistas excepcionales de las colinas circundantes, tapizadas de vides; deguste sus vinos en la sala de catas perfectamente equipada y adquiera alguno de recuerdo en la tienda.

Continuamos en dirección sur y llegamos a la zona de mayor densidad de viñedos y bodegas, a medida que nos acercamos a Tokaj. Antes de llegar, podemos hacer una última parada en Tarcal, donde se encuentra Basilicus (Könyves Kálmán u. 15-17; T. +36 0630 967 5520; www.basilicus.hu), que se define como centro de la cultura del vino y ofrece numerosos servicios turísticos para extender esa cultura a los visitantes. Sus sesiones de cata son muy didácticas y contribuyen a obtener una perspectiva global acerca de los vinos de la región. Además, también puede visitar al original productor Gróf Degenfeld (Terézia Kert 9; T. +36 4758 0400; www.grofdegenfeld.com), que cultiva de forma ecológica sus 35 hectáreas de viñedo e incluso posee su propio bosque, del que extrae la madera para construir sus barricas. Además, ofrece una buena variedad de opciones de cata y visita a la finca y la bodega.

El siguiente punto de nuestra ruta es, por fin, la villa de Tokaj, situada en la confluencia de los ríos Tisza y Bodrog. Por supuesto, es la capital del vino de Tokaj-Hegyalia y también alberga las bodegas de un buen número de productores. Un punto de partida más que recomendable para la visita y comprensión de la región podría situarse en el flamante Világörökségi Bormúzeum Tokaj (Serház út 55; T. +36 4755 2050; www.bormuzeum.eu), inaugurado en marzo de 2016 bajo el nombre de Museo del Vino Patrimonio de la Humanidad, que pretende dar a conocer, no solo todo lo relacionado con el vino de Tokaj, sino también las zonas vinícolas de otros países que también son Patrimonio de la Humanidad. Además del museo, puede resultar interesante visitar la histórica bodega Rakoczi, la más antigua de todo Tokaj y actualmente propiedad de Tokaj Hétszölö (Kossuth tér 15; +36 4735 2009; www.tokajhetszolo.com), que la dedica a la recepción de visitantes y clientes, quienes pueden pisar las antiguas galerías así como el museo y la sala de catas.

Otra interesante visita puede realizarse a Sauska (József A. u. 2; T. +36 4755 2155; www.sauska.hu), otro de los productores más destacados y que ofrece sesiones de cata y visitas a la bodega con reserva previa. La villa de Tokaj es el punto común de todas las rutas del vino de la Asociación del Vino de Tokaj-Hegyalia. Así pues, aquí finaliza nuestro recorrido por la Ruta del Hárslevelü.