Euskadi: Un litoral plagado de sorpresas

 Lekeitio. Isla de San Nicolás. ©Gonzalo Azumendi

Euskadi, como el resto de la cornisa cantábrica, ha sabido mantener un turismo sostenible muy diferente del que vemos en la costa mediterránea. También ofrece sol y playa, pues posee un magnífico litoral donde se alternan los acantilados y las bahías, pero abunda el turismo rural, gastronómico o cultural.

Ciudades modernas, pintorescos pueblos marineros y ancestrales aldeas de montaña a las que se les puede poner sin ambages la etiqueta «con encanto», gentes amables orgullosas de sus tradiciones, excepcionales y variados paisajes naturales, un abrupto litoral salpicado de bonitas playas, una dilatada y peculiar historia, reputados museos y una apabullante gastronomía son los principales reclamos que cada año atraen a más visitantes.

En lo referente a la gastronomía, es bien sabido que para los vascos la cocina es un tema muy serio, algo que se puede comprobar en sus afamados restaurantes pero también en cualquier bar de pintxos o en los asadores.

La ruta que proponemos te permitirá conducir por carreteras panorámicas, la mayoría de ellas costeras, que te descubrirán los rincones más bellos del litoral vasco, así como sus tres principales ciudades (Donostia-San Sebastián, Bilbao-Bilbo y Vitoria-Gasteiz) y uno de los parajes más fascinantes de la región y de toda la Península: la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.

En la costa Guipuzcoana se encuentra la playa de Zarautz, flanqueada por los acantilados de Santa Bárbara y Mollarri y bien conocida por los surfistas de todo el mundo. Zumaia, ubicada en una hermosa bahía donde confluyen los ríos Urola y Narrondo, es famosa por sus imponentes acantilados y por el flysch, una curiosa formación geológica con sesenta millones de años de historia que queda al descubierto en bajamar. En Deba se hallan los yacimientos de Ermittia, Urtiaga y Gaztelu, y la cueva de Ekain, famosa por sus pinturas rupestres del periodo magdaleniense. También hay un par de bellas playas cuya arena es de color negruzco debido a la proximidad de los montes de pizarra.

Entre las villas marineras de la costa vizcaína se encuentra Mutriku, cuyo casco histórico, perfectamente conservado, fue declarado Conjunto Monumental. Ondarroa, a seis kilómetros, es uno de los puertos de altura más importantes del Cantábrico y una bella población de carácter medieval y marinero. Lekeitio goza de una envidiable ubicación en las laderas de los montes Otoio y Lumentza, en la desembocadura del río Lea, delimitado por las playas de Isuntza y Karraspio y frente a la pequeña isla de San Nicolás.

 

Lázaro, Fernando y Ripol, Marc (2015). Viajar en libertad por Europa. 30 rutas imprescindibles en coche, Barcelona: Alhenamedia.