La Valeta, ciudad legendaria

En las calles de La Valeta. © Liseykina

Merħba lejn Malta!

Bienvenido a Malta!

Capital Europea de la Cultura 2018, La Valeta, la capital más pequeña de Europa con una población de poco menos de 7.000 habitantes, es también el corazón comercial de Malta. Su nombre proviene de Jean Parisot de la Valette, un caballero francés de la Orden de Malta que inició la construcción de las fortificaciones de la ciudad. Es este encanto antiguo, así como el esplendor renacentista de la ciudad vieja —que los malteses llaman Il-Belt, «La Ciudad»— lo que la hizo merecedora de ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980.

Le proponemos que se deje llevar por la dulzura de la brisa mediterránea entre las callejuelas de esta legendaria ciudad donde se pueden ver por todas partes las huellas de un glorioso pasado dejado por fenicios, griegos, cartagineses, romanos, bizantinos, árabes, así como también franceses e ingleses. Desde los jardines de la Alta Barraca, con vistas al Gran Puerto, se puede contemplar el baile de los turistas y los lugareños mientras ven los barcos ir y venir. Al caer la noche, cuando las temperaturas son más agradables, puedes comer algunas especialidades maltesas antes de dirigirte a Republic Street, el punto culminante de la acción que nunca parece detenerse en esta ciudad.

¿Cuándo se puede ir a La Valeta? Durante todo el año: el clima es mediterráneo, es decir, suave en invierno y cálido y seco en verano. Sin embargo, la brisa marina y los callejones de la ciudad a veces hacen que el calor sea un poco más soportable. En general, uno no queda decepcionado con su clima, ideal para la mayoría de la gente de cualquier edad, lo que lo convierte en su principal atractivo. La temporada alta va de julio a mediados de septiembre. Durante estos meses, los precios de las noches en hoteles y restaurantes se duplican en comparación con los del invierno. La temporada baja es de abril a junio y de finales de septiembre a finales de noviembre; es la época perfecta si quieres evitar a los turistas de verano. Los precios son entonces mucho más bajos y las temperaturas siguen siendo suaves (unos veinte grados de media). Incluso puedes bañarte si visitas Malta entre mayo y octubre. Aunque lo ideal es ir en mayo y junio o de mediados de septiembre a finales de octubre.

Texto de Petit Futé (original)

Traducción y adaptación: Alhenamedia