Transilvania: paisajes y pueblos de leyenda

Transilvania muestra un verdor exuberante, con bosques que conviven con numerosas iglesias de madera labrada, muchas fortificadas, catedrales ortodoxas y católicas, increíbles monasterios bizantinos, pueblos con halo medieval, ciudadelas repletas de magia que protegen calles de casas de estilo sajón pintadas con una curiosa amalgama de colores…

Tierra de leyendas, sus paisajes misteriosos contribuyen al mito. La Transilvania rumana luce señas de identidad que le entroncan con la Dacia romana, una isla de latinidad en el sureste de Europa. Un país donde lo auténtico se impone, en la que romanos, húngaros y sajones dejaron su huella en unas hermosas tierras montañosas que lucen una belleza sin adulterar.

La pequeña localidad de Bran, en el corazón de los Cárpatos transilvanos, se hizo mundialmente famosa tras la obra del novelista Bram Stoker que convirtió a un héroe local en el temido conde Drácula. Y para conocer su historia y su castillo acuden cada año miles de turistas que descubren, además, un país apasionante, repleto de tentaciones. Un viaje seductor que permite descubrir los castillos de Peles y Pelisor, la deliciosa urbe de Brasov y la cercana Prejmer, la impresionante ciudadela de Sighisoara, la ciudad de las flores y las casas de colores. La ruta propuesta termina en Sibiu, antigua capital de Transilvania y quizá la ciudad medieval más bella de Rumanía.

Un trayecto de unos 20 kilómetros desde Rasnov conduce hasta el Parque Nacional Piatra Craiului, cuyo centro de información está en Zarnesti. El Parque Nacional protege la cadena formada por las montañas Piatra Craiului donde, además de la práctica de deportes de invierno, se pueden emprender rutas a pie y observar su rica flora, con más de mil especies diferentes de plantas, muchas endémicas de los Cárpatos.

Lázaro, Fernando y Ripol, Marc (2015). Viajar en libertad por Europa. 30 rutas imprescindibles en coche, Barcelona: Alhenamedia.