Val d'Aran: un remanso de tradición y belleza natural

Núcleo rural de Garòs. © Víctor Bargiela Zotes

Entender la Val d’Aran significa comprender su idiosincracia y carácter propios. Significa entender el cambio que acontece cuando atravesamos el largo túnel de Vielha. Escondida entre montañas, la Val d’Aran nos descubre una cultura, lengua y patrimonio que luchan para no desaparecer.

Vielha aparece a nuestros ojos como un pequeño pueblo del Pirineo completamente masificado. Locales de diversos usos turísticos y masas de gente se entremezclan en la Avenguda deth Pas d'Arró durante los fines de semana, generando un bullicio inesperado en un pueblo de montaña que no llega a los seis mil habitantes.

Escunhau de noche. © Víctor Bargiela Zotes

Escunhau de noche. © Víctor Bargiela Zotes

De este valle nos sorprenden, por un lado, las construcciones contemporáneas realizadas bajo los parámetros estéticos locales, con bajos recubiertos de piedra y cubiertas inclinadas de pizarra. Aunque presente, todas las construcciones nuevas (en su gran mayoría dedicadas al turismo) se integran con el casco antiguo con la pretensión de crear un continuo entre el núcleo histórico y su expansión.

Por otro lado, nos apasiona su cultura. Nada más penetrar en la comarca vemos que la lengua oficial ya no es el catalán si no el aranés, una variedad del occitano. Actualmente, esta lengua está minorizada y en peligro de extinción, ya que menos del 30 % de la comarca la conserva. Los dos partidos políticos en los que se divide el Conselh son de ámbito comarcal y legislan sobre materias como educación, sanidad, medio ambiente, turismo o transporte público interior, todas ellas  competencias transferidas desde la Generalitat de Catalunya al Conselh Generau d’Aran.

Casarilh desde el sendero paralelo al Garona. © Víctor Bargiela Zotes

Casarilh desde el sendero paralelo al Garona. © Víctor Bargiela Zotes

Otro factor a remarcar son las danzas aranesas, con un carácter distintivo respecto al resto de danzas tradicionales catalanas. Si tenéis la suerte de visitar el valle coincidiendo con alguna fiesta local, podréis contemplar a los araneses bailando en zuecos, característica más notable de sus danzas.

Por tal de adentrarnos en su cultura, recomendamos recorrer el valle a pie. La mayoría de los pueblos se encuentran en la orilla del Garona, el principal río de la comarca. Esto hace que podamos pasear de Baquèira a Vielha y de allí a Les por caminos sin desniveles excesivos y atravesando los diferentes pueblos de la zona, cada uno de ellos con su núcleo de casas de piedra y su iglesia románica y, si tenemos suerte, quizá podamos escuchar oír hablar en occitano.

Cartel multilingüe en el mirador de Bòssost. © Víctor Bargiela Zotes

Cartel multilingüe en el mirador de Bòssost. © Víctor Bargiela Zotes