Veliko Tarnovo: la fortaleza de los Tsarevets

Veliko Tarnovo: fortaleza de los Tsaravets. © Víctor Bargiela

Con las primeras nieves, la fortaleza de los Tsarevets (Царевец) cambia su verde primaveral por un blanco que lo inunda todo y congela en el tiempo esta joya catalogada como Patrimonio de la Humanidad ubicada en Veliko Tarnovo, Bulgaria. Lo helado contrasta y a su vez niebla los rastros de color creando una capa de hielo sobre toda la superficie de la fortaleza.

Veliko Tarnovo: fortaleza de los Tsaravets. © Víctor Bargiela

A orillas del río Yantra emerge la colina Tsarevet, que bautiza la fortaleza que la corona. Las murallas protegen las ruinas del río y delimitan lo que en época medieval fue el principal baluarte del Segundo Imperio Búlgaro. Si nos adentramos a través del puente levadizo custodiado por leones, podremos descubrir los secretos de este complejo arquitectónico único.

En el interior, encontramos la catedral Patriarcal de la Santa Ascensión de Dios (Свето Възнесение Господне), sede de la iglesia ortodoxa búlgara, religión oficial del país, conocida como el Patriarcado. En su interior podremos observar unos frescos en estilo modernista que contrastan fuertemente con el estilo ortodoxo del conjunto. Alrededor de este edificio encontramos el palacio Real, la torre de Balduino o la Roca de las ejecuciones.

Veliko Tarnovo: catedral Patriarcal de la Santa Ascensión de Dios. © Víctor Bargiela

La visita libre permite pasear por el amplio recinto de 5 000 metros cuadrados descubriendo los diferentes edificios que lo configuran. Desde restos de suelos y muretes hasta elevaciones de tres o cuatro plantas y torres de vigilancia. Además, en invierno, podremos caminar sin molestia alguna, ya que el recinto apenas es visitado. Es divertido explorar la zona intentando no morir en el intento, ya que el frío deja escalones y pasarelas congelados y no hay pasamanos ni barandillas que nos salven de los posibles resbalones.

Podemos aprovechar la visita a la fortaleza para pasear por el casco antiguo de la antigua capital búlgara, separado drásticamente del núcleo urbano moderno, que dista un par de kilómetros del sector histórico. Descubriremos el encanto de las calles paralelas al río y de las callejuelas que atraviesan, además de un par de monumentos soviéticos que aún no han sido retirados.

Veliko Tarnovo: fortaleza de los Tsaravets. © Víctor Bargiela