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La Palma: la isla canaria más sostenible

Hay megalópolis y espacios mundanos que por fin están apostando por ser sostenibles y están buscando cierto equilibrio ecológico; hay otros territorios que por razones geográficas e históricas casi siempre han sido sostenibles y han tenido un medio ambiente prodigioso que se mantiene prácticamente intacto desde el principio de los tiempos geológicos hasta la actualidad: ese es el caso de La Palma, la isla canaria más sostenible. Isla pequeña pero con un impacto humano limitado y con unos habitadores que han creado una arquitectura y un entorno que se inserta perfectamente en un paisaje voluptuoso, unas veces muy verde y feraz, con bosques de laurisilva, y otras veces atravesado por coladas lávicas y erupciones volcánicas, como las de 2021, que transformaron el paisaje de una manera abrupta para que brote una vida nueva natural al cabo de pocos años.

Santa Cruz de La Palma. Balconadas de la calle Marina. © Orietta Gaspari-iStockphoto.

Casi perdida en el Atlántico, con alturas que sobrepasan los dos mil metros, sin contaminación lumínica, sin industria, con uno de los mares y de los cielos más limpios del mundo para ver las estrellas sin buscarlas, La Palma es el caso de un territorio que ha sido capaz de mantenerse y cuidarse a sí mismo y que por eso es muy importante conservarla, mantenerla y no enmendarla, convertirla en un ejemplo de sostenibilidad que además le da buenos réditos turísticos y una tranquilidad y calidad de vida más que envidiable, por eso los premios le fueron llegando después de la letra: Reserva Mundial de la Biosfera y reserva Starlight. La Palma es una delicia: abrupta en el centro y con una carretera que circunda su litoral. Propicia para senderismos interminables, para perderse en bosques frondosos y para disfrutar de unos parroquianos agradables y nada maleados. En su centro, el parque nacional de la Caldera de Taburiente, un enorme volcán hundido rebosante de pinares y de biodiversidad.

Ficha técnica

  • La isla: La Palma, junto con La Gomera, El Hierro y Tenerife, forma parte de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. La capital isleña es Santa Cruz de La Palma.
  • Superficie: 708,32 km2.
  • Gobierno: Cabildo Insular de La Palma, presidido por Mariano Hernández (Partido Popular). Como todos los cabildos de Canarias, se formó a partir de una ley de 1912. Los cabildos tienen principalmente dos funciones: ejercer las competencias propias que les da la Comunidad Autónoma y gobernar la isla que les corresponde.
  • Bandera: aprobada el 26 de enero de 1990, está formada por dos franjas verticales de igual tamaño, una de color azul y la otra blanca. En el centro muestra el escudo de la isla, otorgado el 23 de marzo de 1510.
  • Clima: subtropical oceánico, templado y soleado en la costa la mayor parte del año. Lluvias en otoño e invierno. Clima fresco y húmedo en el interior.
  • Moneda: euro.
  • PIB: 1580 millones de euros (2018).
  • Renta per cápita: 24840 euros (Santa Cruz de La Palma).
  • Principales sectores económicos: agricultura y turismo.
  • Huso horario: UTC/GMT +0. Una hora menos respecto al resto de España. El cambio de hora de invierno y de verano se efectúa en las mismas fechas que en la Península. 
  • Electricidad: enchufes de entrada europea (2 clavijas redondas). Voltaje: 230 v.
  • Religiones: mayoritariamente católica, como en el resto del país, aunque una parte importante de los habitantes de la isla —principalmente jóvenes— se considera no practicante.
  • Idea de presupuesto: se puede visitar la isla a partir de setenta euros diarios, si se duerme en hostales, se toma un menú y el desplazamiento se lleva a cabo en la red insular de autobuses. Si decide hospedarse en un pequeño hotel o ir a comer a la carta en un restaurante y alquilar un coche, el coste oscila en torno a unos 130 euros diarios.
  • Transporte: La Palma es una isla no muy grande y se puede recorrer fácilmente en transporte público. Los núcleos de las ciudades son pequeños y se pueden visitar a pie sin cansarse. Alquilar una bicicleta en Los Llanos o en Los Cancajos cuesta unos doce euros al día. Un trayecto en autobús de más de veinte kilómetros vale unos 2,60 euros.
  • Alojamiento: a partir de 35 euros en hostales y pensiones, aunque no hay muchas. Habrá que valorar las diferentes propuestas de alojamientos sostenibles y responsables según presupuesto. En La Palma, se puede encontrar alojamiento en casas rurales perdidas en medio del campo, a menudo viejas casas agrícolas rehabilitadas, en las que disfrutar de la tranquilidad y de un entorno único. 
  • Estacionalidad: la temporada alta turística coincide con el verano, de mayo a octubre, aunque el mejor momento para visitarla es, sin lugar a dudas, de noviembre a abril, cuando comienza el invierno en el continente, y los habitantes de las islas aprovechan el sol. Durante el verano, hasta finales de otoño, Canarias es un paraíso: el sol está en su momento álgido, los vientos marinos frescos y la temperatura del agua no baja de los 20 °C. 

La Palma

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